Te escribo para decirte que no me importa cuán mal me haya tratado tu amigo cupido, o el dolor que puedes llegar a causar.
No me importa porque yo me clavé a mí misma la flecha que llevaba consigo mi mal humor, mis malos modos, mis malas palabras, o incluso mis buenas palabras, mis buenas y bonitas miradas y mis gestos de agradecimiento y cariño. Mis dilemas mentales, mis bipolaridades... en fin, A MÍ.
Yo no soy cupido y sé que tal vez esa flecha que me clavé no fuese tuya. Es mía. Pero me tengo tanto amor y me quiero y valoro tanto, que siento estar enamorada de mí.
Pero, al fin y al cabo, piénsalo. ¿Quién excepto yo me aguantaría hasta en mis peores momentos?
Haced caso a Marilyn Monroe, haced caso cuando dice que sólo quien te merezca lo hará. Y alguien que sin duda se lo merezca, esa soy yo sin duda alguna.
Vivo en mí y me soporto cada día TODO, me cuento todo, pienso sobre todo... soy como mi mejor amiga, mi hermana, mi alma gemela.
Por eso queridísimo 14 de febrero, no me importas. Porque ese alma gemela que alberga en mí ahora mismo, algún día pertenecerá a ese alma gemela que no seré yo. Será mi flecha lanzada por tu amigo cupido. Será la que determine quien me merece y quien no.
Fdo.: x